My Brave Face

deep inside

Detrás del huracán…

June, Sunday 19 al comenzar la tarde

La vida tiene estas cosas. Es mágica si crees en su magia. La cola del huracán a traido consigo la voz y las palabras que necesitaba. En el momento preciso, “desafiando las leyes del tiempo y de la distancia” como dice Jorge Drexler. Tu voz no es mas que un eco que viaja enlazado en fibra de vidrio, pero es tu voz y necesitaba oirte decir que tú sabes que yo sé que me quieres. Gracias por ser mi amigo, por seguir aquí, compartiendo este mundo extraño. Te quiero, Gurney.

Rabo de nube

tras la siesta

“Si me dijeran pide un deseo, preferiría un rabo de nube, un torbellino en el suelo y una gran ira que sube. Un barredor de tristezas, un aguacero en venganza, que cuando escampe parezca nuestra esperanza. Si me dijeran pide un deseo, preferiría un rabo de nube, que se llevara lo feo y nos dejara el querube. Un barredor de tristezas, un aguacero en venganza que cuando escampe parezca nuestra esperanza.”
Silvio Rodriguez

Un rabo de nube es la cola de un huracán. Yo quisiera este día para mí la cola del huracán, que barriese el dolor que lo ocupa todo.

Ayer noche, sin mayor intención que la de darme un consejo, un amigo a quien amo destapó en público mi caja de pandora. Y digo que le amo porque para mi amar implica, a ultranza, aceptar el cariño del otro… y además, solo aquellos a los que amamos pueden hacernos sufrir. Es irónico que justamente sean mis amigos más amados los que, en algún momento, me hayan acusado de no aceptar el amor de los demás.

Ayer contener el huracán que esas palabras crean fué sencillo, estaba rodeada de gente que apenas conozco, que apenas me conoce. Pero esta mañana, al despertar, el dolor, la culpa o como quiera que se le llame, se había atrincherado en mi pecho. El dolor está aquí hoy por el amor que creo no tener y por el amor que no tengo, la culpa por saberme responsable de este dolor, impotente ante el terror a derribar las murallas que sostienen mi mundo y no encontrar amor tras ellas. Es el ojo del huracán y es mi elección. Soy consciente de no haber aprendido la más sencilla de las lecciones: no me he deshecho de la sensación de no merecer el amor de los que amo. Vivo con la felicidad de quien ama lo que tiene, sonriendo con melancolía ante lo que no tengo. Y vivo, porque el amor lo puede todo y sostiene el alma más frágil con el simple aroma de las flores de primavera.

Así que he llamado a las lágrimas. He dejado que el dolor se haga dueño de todo, que lo sea todo y exceda todos los límites, hasta encontrar la única salida posible… y ahogar el rugido del huracán en mi garganta será el único dolor que quedará cuando este haya pasado.

Árboles en flor

June, Tuesday 7 hora medi

Hace casi 7 años que vivo en el centro de la ciudad, en la Rambla Catalunya. No se puede decir que viva en medio de la naturaleza, pero lo cierto es que aún en este espacio tan urbanita la naturaleza se expresa como siempre.

Estoy tan acostumbrada al ir y venir de las estaciones que aunque suelo distraerme con los cambios en los colores y formas, creo que esta es la primera primavera que me fijo en el olor de las flores, ese olor tan dulce que al paladearlo cala dentro y endulza los pensamientos más insípidos con promesas de fruta madura… mmmmm, que delicia, la intensa emoción de los árboles en flor.